domingo, 10 de mayo de 2015

El dragón del tiempo (P1)

Las nubes avanzaban por el cielo. Veloces, alejándose de mi destino. 
Por fin habían acabado las clases. Ya estaba graduada. Pero mi vida hasta ahora había sido demasiado sencilla. Estudiar no me suponía un gran reto. Había conseguido el graduado de la ESO con muy buenas notas sin apenas esfuerzo. Mis padres trabajan en casa y solo hablan de sus investigaciones sobre la mitología. Que si los gnomos esto que si los dragones aquello. Era muy aburrido. Mis amigas eran todas unas empollonas. Sus planes para este verano carecían de emoción. Los grupos populares, quienes tenían planes muy divertidos para este verano, no me aceptaban en su grupo porque no soportaban que me fuese todo tan bien en la vida. Pero yo ya estaba cansada de todo eso así que les pedí a mis padres que me apuntaran a un campamento, cuyo nombre no me dieron, en un lugar rodeado de naturaleza. 
Llevábamos casi veinte minutos circulando por un camino en mitad del bosque. En el autobús muchos se habían dormido. Había sido un viaje muy largo. Pero al fin comenzaron a verse cabañas al horizonte. Sonreí. Este sitio me gustaba. Podría ser libre por una vez en mi vida. Y vivir aventuras. 
Cuando llegamos al campamento fuimos todos a la cabaña principal que era, al mismo tiempo, comedor, oficina, sala de recreo… 
Con mis maletas en mano fui en busca de mi cabaña y para ello me coloqué en el centro del campamento. 
En la zona sureste estaban todas las cabañas dispersas entre los árboles. Todas hechas de madera, con tejados en pico y cuatro ventanas. 
En la zona suroeste estaban la cabaña principal y otras como la enfermería.
En la zona noroeste se encontraba una laguna cristalina, perfecta para un buen chapuzón. 
En la zona noreste había un camino que conducía a pleno bosque y que en estos instantes estaba custodiado por algunos guardias. Enfrente, entre el camino que conduce a la laguna y el que conduce al bosque, había un santuario. En este se encontraban las estatuas de un muchacho joven y un dragón. 
¿Cómo no? Iba a tener presente a mis padres y sus malditas historias sobre dragones los próximos dos meses de verano. Sobre todo porque parecían ser estos los fundadores de este campamento.
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2 comentarios:

  1. Muy interesante la historia, voy a ver cómo continúa. :)

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  2. Muy interesante la historia, voy a ver cómo continúa. :)

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