miércoles, 6 de mayo de 2015

Bajo la lluvia

Diana es una joven que para cumplir con un castigo es llevada como sirvienta a una casa cuyo amo es un adúltero, pedófilo. ¿Cómo sobrevivirá a sus agresiones?


Diana llega a la casa donde cumplirá una condena desmesurada, pero al llegar se encuentra con el responsable de su suerte. Él también cumple condena en esta casa.

Los rumores que había escuchado de las otras criadas eran ciertos y por ello un infierno se cernía sobra Diana. Así quedó encerrada en una habitación con su amo sin quererlo. 

Una vez fuera de la habitación, atrapada en el tejado sin saber que hacer, llorándole a los cielos por su perdón. Aun sin comprender nada él se dejó la piel para ayudarla y curarle todas sus heridas tanto físicas como emocionales. 

Poner los cinco sentidos en alerta no fue suficiente. El miedo y el temor no la salvaría. La lujuría personificada la atrapará y sin fuerzas para afrontarla. ¿Pueden los milagros ocurrir dos veces?

El castigo era desmesurado para los pecados cumplidos. Aguantarlo o escapar su futuro dependía de ello.











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